En Estambul, miles de personas se congregaron en plazas y calles principales para recibir el Año Nuevo, en una celebración que tuvo impacto directo en la vida urbana y el tránsito de la ciudad.
La multitud festejó con fuegos artificiales visibles desde distintos barrios, música, bailes y decoraciones temáticas que colorearon los puntos de encuentro.
Las autoridades desplegaron amplias medidas de seguridad en las zonas de mayor afluencia para controlar el flujo de personas y prevenir incidentes durante las celebraciones.
En paralelo, las fuerzas de seguridad anunciaron la detención de 125 sospechosos vinculados al grupo Estado Islámico por la presunta planificación de ataques relacionados con las festividades.
El ministro del Interior, Ali Yerlikaya, informó que la operación se realizó en 25 de las 81 provincias del país y que las detenciones se produjeron tras un tiroteo en el que murieron tres policías y seis presuntos yihadistas.


