En Suecia se abrió un debate sobre la posible participación militar en Groenlandia después de que una dirigente política avanzara que el país podría enviar soldados si Dinamarca y Nuuk lo pidieran, lo que tiene implicaciones directas para la política exterior y de defensa sueca.
La ex primera ministra y líder del Partido Socialdemócrata declaró que Suecia podría enviar tropas a Groenlandia junto a otros países europeos siempre que Copenhague y Nuuk lo considerasen necesario y lo solicitaran a sus socios.
Señaló que los países nórdicos y la Unión Europea deben dialogar con Dinamarca sobre el tipo de apoyo requerido, que podría abarcar desde una cooperación más estrecha y mayor inversión privada hasta una mayor presencia militar.
Al ser preguntada sobre el envío de soldados suecos, respondió: «Por supuesto, junto con otros», y subrayó que cualquier despliegue debe producirse a petición expresa de Dinamarca y Groenlandia.
Además afirmó que es importante que Suecia y los países europeos respalden firmemente a Groenlandia y Dinamarca y que su país está considerando qué medidas adoptar para apoyarlos según lo demandado por Dinamarca.
Calificó de «muy graves» las declaraciones del presidente de Estados Unidos sobre su deseo de controlar la isla ártica y advirtió contra adelantarse a los acontecimientos, citando también la oposición expresada por la primera ministra danesa.
Finalmente sostuvo que es esencial mantener un diálogo estrecho con Estados Unidos, recordar que Groenlandia forma parte de la OTAN y defender siempre el derecho internacional como principal línea de defensa de las naciones pequeñas.



