Toronto, Canadá. En el marco de las conversaciones comerciales entre Estados Unidos, Canadá y México, el primer ministro canadiense ha revelado que Washington ha planteado una serie de cuestiones, sumando un total de 54 asuntos pendientes específicamente con México. Durante una conferencia de prensa, el primer ministro subrayó que estas negociaciones involucran una amplia variedad de temas que cada país ha puesto sobre la mesa.
Entre los puntos en discusión se encuentra la intención de Estados Unidos de eliminar o reducir las protecciones del sector lácteo canadiense, a lo cual el primer ministro ha reafirmado la postura firme de Ottawa en mantener su sistema de gestión regulada de producción. Este mecanismo, instaurado hace cinco décadas y ratificado en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), limita la cantidad de productos lácteos importados desde Estados Unidos a un 3.5% de la demanda total del país.
Este sistema ha sido objeto de críticas por parte del presidente de Estados Unidos, quien ha señalado que las tarifas arancelarias impuestas a productos lácteos estadounidenses son excesivas. Además, el primer ministro canadiense ha expresado su escepticismo respecto a la posibilidad de que Ottawa y Washington alcancen acuerdos sectoriales que reduzcan los aranceles impuestos a productos como acero y aluminio.
El primer ministro también indicó que la reciente lista de demandas comerciales presentada por Estados Unidos es solo una parte del panorama más amplio de la renegociación del T-MEC, programada para 2026. En este contexto, se ha mencionado que Washington buscaría desarticular el sistema de gestión de la producción y otras medidas proteccionistas en áreas como la cultura y los medios de comunicación.
Por otro lado, en octubre, las negociaciones entre Canadá y Estados Unidos se habían acercado a un acuerdo respecto a las exportaciones canadienses de acero, que enfrentan un arancel del 50%. Sin embargo, un anuncio canadiense crítico con estas tarifas generó tensiones, llevando a la suspensión de diálogos por parte de la Administración estadounidense. A pesar de los esfuerzos canadienses por reactivar las negociaciones, Estados Unidos ha mantenido su negativa a participar en nuevas discusiones.
Estas dinámicas reflejan la compleja red de intereses y desafíos que configuran las relaciones comerciales en el marco del T-MEC y la interacción entre las tres naciones.



