La Federación Turca de Fútbol ha tomado una decisión drástica al suspender a 149 árbitros y asistentes debido a su presunta implicación en un escándalo de apuestas que afecta a ligas profesionales del país. Las sanciones impuestas van de ocho a doce meses, y las investigaciones continúan sobre otros tres árbitros involucrados.
En un comunicado, el presidente de la federación subrayó la importancia de la integridad en el deporte y expresó que cualquier violación de este principio no solo afecta las reglas, sino que también socava la confianza en el sistema. En este contexto, se ha revelado que un número significativo de árbitros activos tiene cuentas en plataformas de apuestas, con 371 de 571 árbitros reportados en esta situación.
Además, se ha identificado que 152 de esos árbitros realizaron apuestas relacionadas con el fútbol, incluyendo árbitros de primera categoría. Un caso atípico ha llamado la atención, ya que se alega que un árbitro participó en apuestas en más de 18,000 partidos.
Fuentes judiciales han indicado que las indagaciones no solo se centran en los árbitros, sino que también se están investigando a clubes y jugadores, con alrededor de 3,700 futbolistas bajo escrutinio. Esta situación plantea serias preguntas sobre la integridad del fútbol turco y su futuro inmediato.


