En Ångermanland, la fiscalía ha acusado formalmente a un hombre de más de 60 años de haber vendido durante tres años en cientos de ocasiones los servicios sexuales de su esposa a más de 120 hombres, un caso que ha conmocionado a la comunidad local.
El acusado, que se encuentra detenido tras la denuncia de la mujer, enfrenta cargos por proxenetismo grave, violaciones, intentos de violación, abusos y amenazas, según informó la televisión pública SVT.
La acusación sostiene que el hombre publicaba anuncios en internet, concertaba las citas, fijaba el precio y los actos sexuales que debía realizar la mujer y filmaba los encuentros, en ocasiones de forma digital.
Además, la fiscalía señala que el sospechoso drogaba a la mujer, lo que le provocó una dependencia, y que instaló cámaras por toda la vivienda para vigilarla.
Según la acusación, el hombre se hacía llamar «El Monstruo» y amenazó de muerte a su esposa en varias ocasiones, diciéndole que la quemaría con gasolina y que le cortaría los dedos.
El procesado niega las acusaciones. Fue investigado con anterioridad por abusos contra su esposa, aunque aquella indagación fue archivada, y tiene antecedentes penales por maltrato y coerción; en el pasado estuvo vinculado a la banda de moteros «Ángeles del Infierno» y cumplió una pena de prisión.
Está previsto que el juicio se celebre próximamente. El caso ha provocado comparaciones con otro procedimiento internacional en el que el marido de una mujer fue condenado por ofrecerla a decenas de personas para que fuera agredida mientras estaba drogada.


