La decisión militar de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de rechazar la captura del presidente Nicolás Maduro tiene impacto directo en la gobernabilidad y la seguridad interna del país, según el comunicado difundido por el alto mando castrense.
El comunicado, leído por el ministro de Defensa Vladimir Padrino López en la señal estatal, calificó la detención como un «cobarde secuestro» y afirmó que se produjo tras la muerte de buena parte del equipo de seguridad del mandatario.
La FANB afirmó estar «unida y cohesionada» frente a lo que describió como una agresión extranjera y reiteró que Maduro es el presidente constitucional, exigiendo la pronta liberación del mandatario y de la primera dama, Cilia Flores, también detenida por Estados Unidos.
Padrino reconoció, no obstante, la decisión de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de que la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, asuma como presidenta encargada, y confirmó el respaldo del alto mando a esa medida.
El alto mando militar respaldó además el decreto de conmoción exterior que otorga facultades especiales al Estado para enfrentar situaciones de conflicto, y llamó a la población a retomar sus actividades económicas, laborales y educativas en los próximos días.
El ministro aseguró que el Gobierno garantizará la gobernabilidad y que las fuerzas armadas emplearán todas sus capacidades disponibles para la defensa, el mantenimiento del orden interno y la preservación de la paz, ordenando integrar los elementos del poder nacional para enfrentar la supuesta agresión.
El senador Marco Rubio, representante del sector estadounidense que ha seguido de cerca la crisis, declaró que Washington gestionará la orientación política hacia la que se moverá Venezuela y expresó su expectativa de que el nuevo gobierno asuma un rumbo distinto al del presidente depuesto.
Delcy Rodríguez, quien también ocupa la cartera de Hidrocarburos, presidió una reunión del Consejo de Defensa de la Nación en la que informó que el decreto de conmoción empezaría a ejecutarse una vez que el TSJ confirmara su constitucionalidad; el texto del decreto no se ha hecho público y su alcance exacto permanece desconocido.
El decreto, según las autoridades que han descrito sus posibles medidas, podría permitir la movilización de la FANB en todo el territorio, la intervención militar inmediata de infraestructura de servicios públicos y de la industria de hidrocarburos, y la activación de planes de seguridad ciudadana.
Maduro permanece recluido en un centro de detención federal en Nueva York y enfrenta en tribunales federales cargos que incluyen narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos relacionados con armas, por los cuales había sido acusado anteriormente por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.


