En Tapachula, Chiapas, autoridades y productores presentaron una trampa artesanal destinada a controlar el avance del gusano barrenador en la frontera con Guatemala, ante el incremento de casos en la zona. La medida busca proteger al ganado y a los animales domésticos afectados en municipios cercanos.
El proyecto fue impulsado por el Comité del Sistema Productor Bovino Carne de Chiapas en coordinación con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. Su creador explicó que la iniciativa surge por la necesidad de ofrecer una alternativa práctica y accesible para los productores.
La trampa está confeccionada con plásticos y una bolsa con adhesivo, y utiliza un atrayente elaborado con vísceras e hígado de pescado para captar la mosca Cochliomyia hominivorax. Esta especie es la responsable de infestar con larvas las heridas de animales de sangre caliente.
Autoridades señalan que la trampa funcionará como medida temporal mientras se concluye la planta de moscas estériles que construye Moscamed en Metapa de Domínguez. La planta busca complementar los esfuerzos de control sanitario en la región.
Las principales afectaciones por el gusano barrenador se han registrado en la frontera con Guatemala y en el municipio de Tapachula, según reportes de productores y autoridades locales. Ante ello, se promovieron talleres para enseñar a elaborar las trampas de manera económica.
Productores solicitan apoyo oficial para controlar la infestación en mascotas y animales de granja, y plantean dudas sobre la contención de importaciones de ganado desde Guatemala. Denuncian que la problemática está afectando gravemente a Chiapas y genera riesgos para la salud pública por el aumento de casos de miasis.
Las autoridades locales anunciaron la extensión de capacitaciones a asociaciones ganaderas y a los 16 municipios ganaderos de la región. Señalan la necesidad de erradicar el problema desde su raíz y destacan que entre los animales domésticos el perro es el más afectado por el gusano barrenador.


