El secretario de Seguridad Pública ha declarado que la detonación de un coche bomba en Coahuayana, Michoacán, no se clasifica como un acto de terrorismo. Atribuyó el incidente, ocurrido el sábado anterior, a una confrontación entre diferentes células de los grupos delictivos Cártel Jalisco Nueva Generación, Cártel de Tepalcatepec y Cárteles Unidos.
El funcionario explicó que la investigación se ha centrado en el tráfico de armas, resaltando que esta carpeta de investigación fue iniciada en la Fiscalía Especial para el Combate a Delitos de la Delincuencia Organizada (FEMDO) y no bajo el rubro de terrorismo. Según García Harfuch, la ley considera terrorismo a aquellos actos que buscan imponer objetivos de carácter político, ideológico, religioso o social. En el caso de Coahuayana, afirmó que se trata de crímenes orientados a expandir actividades delictivas, como el tráfico de drogas, el narcomenudeo y la extorsión.
Además, el secretario subrayó que se confirmarían nuevas líneas de investigación, ya que se constató que entre las víctimas se encontraban el conductor del vehículo y otra persona que lo acompañaba, lo que indica que no se trató de un coche bomba abandonado. La dependencia llevará a cabo más peritajes para esclarecer las circunstancias del incidente.


