El tramo de la autopista Salamanca-Morelia, especialmente entre Moroleón y Salamanca, se ha convertido en un punto crítico debido a un incremento significativo de asaltos, lo que ha alertado a autoridades y ciudadanos. La situación ha llevado a que analistas y periodistas etiqueten esta ruta como «la ruta del terror en Guanajuato».
Recientemente, un pequeño empresario de Querétaro relató su experiencia al abordar el tema. Durante un viaje hacia Salamanca, su vehículo fue detenido por presuntos policías que posteriormente resultaron ser delincuentes. Este relato se suma a otros casos similares que han sido denunciados, evidenciando un patrón de asaltos en el mismo tramo de carretera.
En los primeros ocho meses de este año, los reportes de asaltos en las carreteras federales han aumentado un 40% en comparación con el año anterior, alcanzando 384 incidentes. La mayoría de estos eventos ocurrieron en vías bajo la supervisión de la Guardia Nacional, destacando que, de los 4,308 kilómetros de carreteras en Guanajuato, las más transitadas son las federales.
En respuesta a esta preocupación, las autoridades locales han incrementado los operativos en carretera. Un comandante de la Guardia Nacional reconoció el crecimiento en los robos, particularmente en la autopista Salamanca-Morelia, y han implementado medidas permanentes de vigilancia. Sin embargo, persiste la duda entre las víctimas sobre la posible colusión de autoridades con los delincuentes, dado que algunos testimonios indican que los asaltantes operan a menudo cerca de retenes de seguridad.
A pesar de los esfuerzos del gobierno estatal para combatir la violencia en las carreteras, las cifras indican que la percepción de seguridad sigue deteriorándose, lo que genera desconfianza entre los ciudadanos. Asociaciones locales y comerciantes han solicitado un aumento en la vigilancia y medidas más efectivas para mitigar los asaltos, argumentando que de no tomarse medidas concretas, se verá un impacto negativo en la economía de la región, especialmente en el sector textil, que ha visto disminuir su clientela por miedo a asaltos.
En resumen, el estado de seguridad en la autopista Salamanca-Morelia representa un reto significativo para las autoridades, y la comunidad exige acciones urgentes para restaurar la confianza en la seguridad de las carreteras en Guanajuato.


