El gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, presentó el miércoles un informe sobre el esquema de lavado de dinero vinculado a 13 casinos que fueron recientemente asegurados. Esta acción fue resultado de una investigación conjunta con diversas agencias internacionales, incluida la FinCEN de Estados Unidos.
El secretario de Seguridad explicó que la pesquisa se inició hace algunos meses, cuando se identificaron patrones sospechosos tanto en casinos físicos como en plataformas digitales. Las indagaciones revelaron operaciones en efectivo y simulaciones fiscales que involucraban transacciones con países como Rumanía, Suiza, Estados Unidos, Malta y Emiratos Árabes Unidos. Como consecuencia, se decidió suspender temporalmente las actividades de estos casinos y bloquear las cuentas bancarias relacionadas con sus operaciones irregulares.
En una exposición detallada, la procuradora fiscal señaló que las empresas involucradas presentaban tres características principales: el uso de grandes sumas de dinero en efectivo, redes dedicadas al movimiento de fondos de origen extranjero y tácticas para ocultar tales operaciones. El modus operandi consistía en suplantar o engañar a la identidad bancaria de individuos vulnerables, como estudiantes, amas de casa y jubilados, quienes, sin saberlo, eran utilizados como intermediarios para mover el capital ilícito. A estos individuos se les proporcionaban tarjetas prepagadas o códigos, que contenían dinero de origen desconocido, que debían utilizar en los casinos.
Posteriormente, estas personas realizaban apuestas con dichos recursos, y el sistema del casino reportaba ganancias millonarias en sus cuentas, aunque los beneficiarios nunca recibían el dinero ni eran conscientes de la transacción. Los fondos eran transferidos a cuentas extranjeras, desde donde se redistribuían a otros países o paraísos fiscales, en un proceso destinado a blanquear el capital y eventualmente regresarlo a México.
Se estima que en estas operaciones se manejaron montos millonarios, alcanzando cifras de hasta 50 millones de pesos. Las transferencias internacionales se enviaron a empresas de tecnología financiera en Europa, utilizando también empresas ficticias para facilitar las operaciones.
En cuanto a la identificación de los casinos involucrados, la presidenta Sheinbaum indicó que no se pueden revelar los nombres debido a la ongoing investigación. Sin embargo, Grupo Salinas confirmó que dos de los casinos asegurados son parte de su conglomerado. Estos establecimientos se localizan en varios estados, incluyendo Jalisco, Nuevo León, Sinaloa, Sonora, Baja California, Estado de México, Chiapas y la Ciudad de México.


