La presidenta de México anunció que viajará a Barcelona para participar en una reunión de gobiernos progresistas a la que asistirán los presidentes de Colombia, Brasil, España y Uruguay.
Indicó que aceptó la invitación y que hará un viaje breve, de ida y vuelta, para poder participar en el encuentro.
La visita se da tras señales de distensión en las relaciones bilaterales, después de tensiones originadas por la solicitud mexicana a la Corona española de ofrecer una disculpa por los agravios de la conquista y los llamamientos a profundizar el diálogo histórico y político entre ambos países.
La mandataria explicó que la reunión fue una iniciativa del expresidente de Chile Gabriel Boric y que además de los mencionados líderes estará presente el presidente uruguayo Yamandú Orsi.
Será la primera vez que visite España desde que asumió la presidencia.
Ha defendido en diversas ocasiones la petición de perdón impulsada por el gobierno precedente y ha puesto de relieve la tradición mexicana de solidaridad con España durante la República y el exilio provocado por el franquismo.
Ante la falta de respuesta de Madrid, no invitó al rey Felipe VI a su investidura, y el Gobierno español no envió representante al acto, un hecho sin precedentes que generó una crisis diplomática entre ambos países.
Posteriormente, el monarca reconoció que en la conquista hubo abusos; la presidenta valoró ese reconocimiento como un gesto de acercamiento y subrayó la necesidad de continuar el proceso de reconocimiento histórico.
Asimismo, la presidenta ha invitado al rey a asistir al Mundial de fútbol que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá.


