La postura del director ejecutivo de Google sobre la regulación y el impulso de la inteligencia artificial puede tener repercusiones en las políticas de formación y en la adopción tecnológica en Michoacán y otras regiones del país.
En Nueva Delhi defendió un modelo de «hiperprogreso» tecnológico ante líderes globales, al que atribuyó la capacidad de generar descubrimientos con impacto mundial pero sin garantías automáticas de beneficios equitativos.
Pidió a los gobiernos que actúen como innovadores y no solo como reguladores, proponiendo integrar la IA en servicios públicos como la salud y la gestión de infraestructuras para mejorar resultados y eficiencia.
Advirtió contra el riesgo de que la brecha digital se convierta en una brecha de IA y abogó por mantener el ritmo de inversión frente a las propuestas que buscan frenar el desarrollo tecnológico mediante regulaciones estrictas.
Puso como ejemplo AlphaFold para ilustrar el impacto social de la IA, señalando que el avance comprimió décadas de investigación en una base de datos abierta que hoy usan millones de investigadores para combatir enfermedades como la malaria y la resistencia a antibióticos.
Recordó sus años de estudiante en la India y explicó que Google está transformando la zona de Visakhapatnam en un centro de IA con capacidad de cómputo a gran escala, como muestra de la inversión en infraestructura tecnológica.
Anunció el lanzamiento global de un certificado profesional de IA para formar a trabajadores en activo y sostuvo que la tecnología no solo reemplaza tareas, sino que crea nuevas carreras, citando el ejemplo del millón de creadores de contenido que hoy operan en el mundo.
Frente al desafío de la desinformación, defendió el uso de herramientas de verificación para periodistas y ciudadanos y subrayó que la confianza es el cimiento de la adopción tecnológica.


