Guanajuato.- La fiebre mundialista ha atravesado fronteras, afectando a los estudiantes de la Universidad de Guanajuato y del Tecnológico Nacional de México (TecNM) en Celaya, que actualmente se encuentran de intercambio en diversas naciones. Estos jóvenes, a pesar de la distancia y la diferencia horaria, han encontrado en el torneo de fútbol una forma de mantener viva la pasión por su cultura, convirtiendo sus residencias en verdaderos centros de celebración.
En Cali, Colombia, Naomi Camila Escamilla, estudiante de Mercadotecnia de la UG, destaca que el futbol ha sido un medio para unir a estudiantes de diferentes nacionalidades. La joven relata que su primera experiencia fue ver un partido con compañeros de países como Alemania, Argentina y Estados Unidos, lo que la hizo sentirse más cerca de su hogar. Por su parte, en Villavicencio, Andrea Cuellar, alumna de ingeniería Mecatrónica del TecNM Celaya, reconoce que la emoción del torneo alivia su nostalgia, aunque extraña el ambiente colectivo de las aulas en México.
En San Juan, Argentina, Edgar González Campa, estudiante de Ingeniero Mecatrónica, vive la competencia rodeado de compañeros de distintos países suramericanos. Explica cómo la convivencia en su residencia ha creado un ambiente familiar a pesar de la lejanía de su hogar, añorando la gastronomía mexicana, especialmente el picante.
Mientras tanto, en Francia, Natalia Moya Muñoz, estudiante de ingeniería Industrial, comparte su experiencia viviendo el Mundial en un entorno que mezcla la tristeza de estar lejos y el orgullo de representar a México. Ella señala que la comunidad de expatriados ha logrado establecer un fuerte lazo de solidaridad en apoyo a su selección, resaltando su identidad cultural en cada rincón donde se encuentra.
A medida que avanza el torneo, estos estudiantes continúan vistiendo con orgullo los colores de México, mostrando que el sentimiento de pertenencia y apoyo a su selección trasciende cualquier distancia geográfica.










