Morelia, Michoacán. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana ha afirmado que las investigaciones sobre el homicidio del líder limonero Bernardo Bravo continúan y que el crimen no quedará impune. Este pronunciamiento se realizó en el contexto de la reciente implementación de "acciones estratégicas" por parte del gobierno federal, destinadas a fortalecer la seguridad y garantizar las actividades productivas de los trabajadores del campo en la región.
Durante una reunión con autoridades locales en Apatzingán, el secretario subrayó que, por instrucción de la presidenta del país, se acordó aumentar y reforzar las labores de inteligencia en Michoacán, con el objetivo de reducir los actos ilícitos en el sector citrícola del estado.
Bernardo Bravo había sido un portavoz de las protestas contra las extorsiones del crimen organizado que afectaban a los productores limoneros, denunciando que él y sus colegas estaban "permanentemente secuestrados" por las cuotas impuestas sobre su cosecha.
Las autoridades han instado a la ciudadanía a reportar cualquier actividad delictiva a través del número de teléfono 089, una línea de denuncia anónima que protege la identidad de quienes proporcionan información útil para las investigaciones.
En la reunión también participaron el gobernador de Michoacán, así como representantes del sector limonero, y autoridades de la Fiscalía General y de la Secretaría de Seguridad Pública estatal. En Apatzingán, el sector citrícola enfrenta graves problemas de extorsión por parte de grupos criminales como Los Viagras, Los Blancos de Troya, Los Caballeros Templarios y el Cártel de Acahuato.
Michoacán se destaca como líder en la producción de limón mexicano, con una cosecha anual de aproximadamente 700 mil toneladas, que se obtienen de 67 mil hectáreas distribuidas entre más de 3 mil 500 productores.


