La Conferencia Nacional del Episcopado Mexicano (CEM) ha hecho un llamado al diálogo para poner fin a los bloqueos carreteros que han llevado a cabo productores del campo en diversas regiones del país. Esta solicitud surge tras 48 horas de protestas en carreteras, especialmente en los estados del Bajío, que han causado significativas interrupciones en el tránsito y afectado a numerosos usuarios.
En un comunicado, la CEM abordó la precariedad de las condiciones que enfrentan los trabajadores del campo, quienes argumentan que la falta de apoyo gubernamental en tiempos de crisis les obliga a vender sus productos a precios por debajo de lo que necesitan para subsistir. La CEM destacó que «los precios internacionales y la inexistencia de mecanismos de protección han forzado a muchos agricultores a malbaratar el fruto de su labor, comprometiendo así su sustento y el de sus familias».
La iglesia hizo hincapié en que la demanda de precios justos no es un capricho, sino una exigencia legítima que se fundamenta en los principios de justicia social. Resaltaron que «el campo mexicano, que tiene la responsabilidad de alimentar a nuestra nación, merece ser atendido con justicia y prontitud».
En el mismo comunicado, la CEM expresó su preocupación por las consecuencias de los bloqueos, que han impedido a muchas personas llegar a sus trabajos, así como a pacientes acceder a consultas médicas y recibir medicamentos. La conferencia destacó que estas acciones han provocado una profunda crisis social y económica, con pérdidas millonarias y un impacto incalculable en el tejido social.
Ante esta situación, se subraya la urgente necesidad de establecer un canal de comunicación entre las partes involucradas para buscar soluciones que beneficien tanto a los productores como a la sociedad en general.


