La comunidad de Puerto Escondido y Pinotepa Nacional enfrenta severas afectaciones tras el paso del huracán Erick, que ha dejado en su estela un panorama de daños. Aunque la serenidad podría esperarse después de la tormenta, la realidad señala el inicio de un arduo proceso para evaluar los daños y reconstruir la infraestructura afectada.
Según un informe del Consejo Extraordinario de Protección Civil, se han registrado al menos nueve derrumbes en carreteras, inundaciones y afectaciones en el hospital IMSS de Huatulco, además de la pérdida de embarcaciones menores y cortes en el suministro eléctrico. Afortunadamente, no se han reportado pérdidas humanas.
El gobernador del estado destacó que los efectos más severos se hicieron sentir cerca de la 1:30 a.m. del 19 de junio, con lluvias y vientos intensos en diversas localidades como Río Grande, Chacahua y Pinotepa Nacional. En su evaluación, se contabilizaron 17 postes de luz caídos y varios árboles derribados, así como seis derrumbes en la región.
Durante una conferencia, el secretario de Gobierno lamentó las afectaciones en Oaxaca, subrayando que, a pesar de que los daños pudieron ser mayores, cada impacto en el patrimonio de los oaxaqueños resulta doloroso. Se estima que más de una docena de municipios, desde Puerto Escondido hasta Villa de Tututepec, resultaron afectados.
Particularmente en esta última localidad, la afectación ha dejado al menos ocho comunidades incomunicadas, con problemas severos en la vía hacia San Juan Juquila Mixes donde se han reportado deslaves. Además, la carretera federal 200, que abarca la ruta de Huatulco-Pochutla, también enfrenta dificultades comunicativas.
Hasta el momento, las autoridades trabajan para restablecer las vías de comunicación, aunque el panorama sigue siendo incierto en regiones como Santa María Huatulco, donde la normalidad aún no se ha recuperado. La comunidad demuestra resiliencia y esperanza mientras inicia el largo camino hacia la recuperación.


