Habitantes de Baja California Sur se preparaban para enfrentar los efectos del huracán “Polo”, que se abatía sobre la península con amenaza de vientos fuertes, inundaciones y deslaves. En comunidades costeras, residentes protegían sus viviendas y trabajadores reforzaban diques con tierra y escombros ante el riesgo de que las mareas altas y el oleaje provocaran el ingreso de agua de mar.
En Puerto San Carlos, localidad pesquera de aproximadamente 5 mil 700 habitantes, algunas familias contemplaban trasladarse a refugios en Ciudad Constitución, ubicada a unos 60 kilómetros. Rocío Sánchez, pescadora local, señaló que personal de Protección Civil recomendó evacuar debido a la posibilidad de que las barreras de tierra cedieran ante la fuerza del mar.
“Polo” tenía categoría 3 y registraba vientos máximos sostenidos de 205 kilómetros por hora durante la noche del domingo. Los meteorólogos advirtieron que el sistema volvería a impactar territorio mexicano después de afectar Baja California Sur con lluvias intensas, capaces de generar inundaciones y deslaves potencialmente mortales. Más adelante, sus remanentes también podrían llevar precipitaciones intensas al suroeste de Estados Unidos.
¿Qué comunidades enfrentan mayores riesgos por el paso de “Polo”?
Entre las zonas incluidas en la trayectoria prevista se encuentra San Juanico, una pequeña comunidad pesquera de Baja California. El poblado cuenta con electricidad de tiempo completo desde hace pocos años, aunque todavía registra cortes frecuentes. La preocupación principal es que los caminos resulten dañados o bloqueados por el agua y se dificulte el acceso a instalaciones médicas.
Gloriely Robles Meza, administradora de un pequeño hotel, describió la preocupación de los habitantes y señaló que soldados del Ejército llegaron el domingo para preparar un refugio y brindar apoyo ante posibles emergencias. La Marina, por su parte, concentró personal y ayuda humanitaria en los puertos de Guaymas y Mazatlán, además de desplegar tres embarcaciones para auxiliar a comunidades costeras que pudieran quedar aisladas.
El Pacífico también registraba actividad adicional. La tormenta tropical “Rachel” se formó mar adentro, al sur de México, con vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora y sin alertas ni avisos costeros vigentes. Meteorólogos atribuyeron la temporada activa a un patrón asociado con “El Niño”, fenómeno que suele favorecer una mayor presencia de tormentas tropicales y huracanes en el Pacífico.
- Punto clave / Qué ocurrió: El huracán “Polo” amenazaba a Baja California Sur con vientos, lluvias, inundaciones y deslaves.
- Impacto o alcance: Puerto San Carlos y San Juanico enfrentaban riesgos por oleaje, mareas altas, caminos dañados y posibles cortes de servicios.
- Qué sigue: Protección Civil, el Ejército y la Marina mantenían preparativos, refugios y apoyo humanitario para responder ante emergencias.
Mientras “Polo” avanzaba hacia México, “Nolo” se alejaba de Hawaii, aunque persistía el riesgo de lluvias torrenciales, inundaciones y deslaves. Las autoridades mantenían avisos por vientos fuertes y oleaje elevado, en una región que aún se recuperaba de los daños ocasionados por el huracán “Lala”.







