El expresidente Felipe Calderón advirtió el 30 de septiembre de 2026 que México vive, según su diagnóstico, una “nueva versión de la dictadura perfecta”, con un partido hegemónico, autoridades electorales sometidas y un Poder Judicial capturado por el gobierno de Morena. Durante el Foro América Libre 2026: Unidos por la Libertad, sostuvo que el país “parece democracia, pero no lo es”, una situación que, afirmó, amenaza los contrapesos institucionales y las garantías de los ciudadanos.
Calderón señaló que la concentración del poder tuvo un momento decisivo cuando las autoridades electorales, de acuerdo con su acusación, transformaron 52% de los votos en 75% de las curules. Afirmó que esa mayoría legislativa permitió reformar la Constitución y “destruir” al Poder Judicial, al que describió como el último gran límite frente a la Presidencia.
El exmandatario también cuestionó la capacidad de la oposición para frenar al lopezobradorismo y su estructura política. Aunque consideró que sí es posible derrotarlo, sostuvo que sería imposible sin modificar la forma de actuar de los partidos opositores. Como ruta, propuso construir una organización ciudadana con presencia distrito por distrito, además de fortalecer la preparación electoral y la movilización de los ciudadanos.
¿Qué ocurrió afuera del foro y cuál fue la respuesta del gobierno?
Mientras Calderón participaba en el encuentro dentro del hotel Marquis Reforma, integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas intentaron sabotear la reunión y lanzaron jitomates y huevos contra las paredes del inmueble. Más tarde, el mismo grupo se movilizó al Recinto Cultural de Los Pinos, donde decapitó una estatua del expresidente ubicada en la Calzada de los Presidentes. El texto señala que personal de la Guardia Nacional, encargado de resguardar el complejo, no intervino.
Por la mañana, la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la participación de Calderón y calificó como “una joya” que el exmandatario hablara sobre democracia. También lo llamó “espurio” al referirse al proceso electoral de 2006 y al supuesto fraude que, según su postura, marcó aquella elección.
- Punto clave / Qué ocurrió: Felipe Calderón acusó al gobierno de Morena de concentrar el poder y debilitar los contrapesos institucionales.
- Impacto o alcance: Su advertencia se relacionó con la independencia electoral, el Poder Judicial y las garantías de derechos humanos.
- Qué sigue: El expresidente llamó a la oposición y a la ciudadanía a organizarse distrito por distrito para construir una estructura electoral.
El encuentro terminó marcado por la confrontación política dentro y fuera del recinto. La información disponible no reporta nuevas decisiones institucionales derivadas de las acusaciones, mientras el llamado de Calderón quedó centrado en reorganizar a la oposición y fortalecer la participación ciudadana.









