La Policía Municipal de Juchitán, Oaxaca, fue desarmada el 25 de septiembre de 2026 como parte de un protocolo de revisión activado tras la detención del alcalde Miguel Sánchez Altamirano, conocido como “Quetu”, y del excomisionado de Seguridad Pública municipal, John Keny Moreno. El armamento quedó bajo resguardo de la Policía Estatal, mientras el gobierno estatal sostiene que la medida busca preservar el orden y la seguridad en el municipio.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Oaxaca informó que fueron retiradas 28 armas largas, 27 armas cortas y 2 mil 29 cartuchos útiles de distintos calibres. La dependencia explicó que se trata de una acción preventiva ante la ausencia del presidente municipal y la falta de condiciones jurídicas para mantener la gestión al interior del Ayuntamiento.
En términos prácticos, la revisión modifica la operación de la corporación municipal y coloca el armamento bajo control del cuartel general de la Policía Estatal. La medida impacta directamente a la estructura encargada de la seguridad local, así como a vecinos, comerciantes y empresarios de Juchitán, en un contexto marcado por investigaciones contra funcionarios municipales y señalamientos sobre actividades delictivas en la región.
¿Qué sigue para el Ayuntamiento y la seguridad de Juchitán?
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, señaló que solicitó al secretario de Gobierno estatal gestionar formalmente ante el Congreso la desaparición del Ayuntamiento de Juchitán. El objetivo planteado es que se nombre a una persona encargada del municipio, aunque el texto fuente no precisa una fecha para la discusión legislativa ni para una eventual designación.
Sánchez Altamirano fue detenido el 23 de septiembre junto con Alberto “N”, alias “La Parca”, a quienes las autoridades investigan por su presunta vinculación con “Los Cromos”, grupo criminal señalado de operar en la zona como parte del Cártel de Jalisco Nueva Generación. Un día después, la Fiscalía General del Estado reportó la detención del mando policial.
Las investigaciones también señalan presuntamente al alcalde por brindar protección al grupo, facilitar el acceso a cámaras de seguridad para advertir sobre operativos y controlar el cobro de piso a empresarios y comerciantes. Además, se le atribuye el control de una red que ofrecía protección para el tráfico de migrantes. Estos señalamientos forman parte de las indagatorias y no constituyen, por sí mismos, una sentencia.
- Punto clave / Qué ocurrió: La Policía Municipal de Juchitán fue desarmada tras las detenciones del alcalde y del excomisionado de seguridad.
- Impacto o alcance: Fueron aseguradas 28 armas largas, 27 cortas y 2 mil 29 cartuchos, bajo resguardo de la Policía Estatal.
- Qué sigue: El Gobierno de Oaxaca solicitará al Congreso la desaparición del Ayuntamiento para nombrar a un encargado municipal.
La corporación estatal mantiene bajo resguardo el armamento mientras avanzan las investigaciones y se define la situación institucional del Ayuntamiento de Juchitán. La continuidad del proceso dependerá de las determinaciones de la Fiscalía y de la solicitud que el Congreso local deberá recibir y analizar.







