Tres hermanos y una herencia tallada en madera: mascareros de San Juan Nuevo
En Morelia, frente a la Casa de las Artesanías, Jesús Primitivo, Manuel Basilio y Javier Aguilar Toral muestran las máscaras de madera que elaboran en San Juan Nuevo, una tradición familiar que preserva los rostros de las danzas de su comunidad y mantiene vigente un oficio que podría perderse si no encuentra continuidad entre las nuevas generaciones.
Los tres hermanos aprendieron observando a su padre trabajar en el taller. Aunque comparten herramientas y enseñanzas, cada uno imprime una identidad distinta a las piezas. Jesús conserva principalmente la técnica heredada de su padre: trabajar con hachuela, a ojo y con pocos trazos previos, dejando que la experiencia determine cada corte sobre la madera.
Manuel explica que el proceso comienza mucho antes de que aparezcan los rasgos del personaje. El artesano debe imaginar el rostro dentro del bloque y retirar el material con paciencia hasta revelar la figura. Esa labor puede extenderse de dos a seis meses cuando se trata de piezas destinadas a concursos; para el mercado comercial o los encargos, los precios van de 3 mil a 20 mil pesos, según la complejidad.
¿Qué personajes tallan y por qué su trabajo trasciende la artesanía?
De su taller salen máscaras para la danza de los kúrpites, pero también para viejitos, diablos, negritos y maringuías. Esta última figura representa uno de sus mayores desafíos por la delicadeza de sus facciones femeninas, aunque también les ha permitido obtener reconocimientos en concursos.
El trabajo de los hermanos ha llegado a encuentros en Perú y Ecuador. Jesús obtuvo el primer lugar en el Gran Premio de Arte Popular a nivel nacional con una pieza de un negrito, logro que atribuye a la enseñanza de su padre y al esfuerzo compartido de la familia.
La historia del taller se remonta a la juventud de su progenitor, quien comenzó a tallar una máscara para participar en la danza de San Juan Nuevo. La demanda de los vecinos convirtió aquella iniciativa en una profesión. Con el fallecimiento de otros artesanos de la comunidad, su conocimiento se volvió uno de los principales resguardos de la técnica local.
Para evitar que el aprendizaje termine con esta generación, los hermanos imparten talleres de verano para niñas y niños en la casa de la cultura y reciben visitas escolares en su espacio de trabajo. Sin embargo, reconocen que pocos jóvenes aceptan la constancia y los largos periodos que exige la talla en madera.
- Qué ocurrió: Tres hermanos presentaron en Morelia máscaras elaboradas con la técnica familiar de San Juan Nuevo.
- Impacto o alcance: Sus piezas representan danzas tradicionales y han sido reconocidas en concursos nacionales e internacionales.
- Qué sigue: Continuarán difundiendo el oficio mediante talleres, visitas escolares y la elaboración de nuevas máscaras.
Mientras las piezas atraen miradas en el Centro Histórico, los Aguilar Toral buscan que la máscara continúe ligada a la danza y a la identidad de su pueblo. Su apuesta es transmitir el conocimiento antes de que el oficio quede sin herederos y conservar, en cada rostro de madera, la enseñanza recibida de su padre.






