En un avance significativo en la investigación sobre el envejecimiento y el sistema inmunitario, un reciente estudio demuestra que es posible revertir la deterioración de la respuesta inmunológica provocada por la edad. Los hallazgos, basados en experimentos realizados en ratones, sugieren que la tecnología de ARN mensajero (ARNm) podría transformar el hígado en una fuente temporal de factores reguladores críticos que se pierden naturalmente con el tiempo.
Durante el proceso de envejecimiento, la producción de células T, esenciales para una respuesta inmunitaria efectiva, disminuye considerablemente, lo que reduce la capacidad del organismo para combatir infecciones y enfermedades, incluyendo ciertos tipos de cáncer. Según los investigadores, restaurar la funcionalidad del sistema inmunitario podría permitir que las personas mantengan una mejor salud durante más tiempo.
El órgano implicado en esta investigación, el timo, es vital en la maduración de las células T y secreta citocinas que facilitan su sobrevivencia. Sin embargo, su funcionalidad comienza a decrecer en la adultez temprana, y para los 75 años, su producción se vuelve casi nula. Ante esto, el equipo de investigación se propuso crear una «fábrica» temporal que pudiera generar las señales inmunitarias que el timo ya no puede producir, utilizando el hígado debido a su capacidad para producir proteínas y su accesibilidad para la administración de ARN mensajero.
El método consistió en codificar tres señales inmunitarias esenciales para la maduración de las células T en secuencias de ARNm, las cuales fueron administradas mediante nanopartículas lipídicas. Al inyectar estas partículas en el torrente sanguíneo, se acumularon en el hígado, donde los hepatocitos comenzaron a sintetizar las proteínas codificadas.
Los resultados preliminares mostraron beneficios tangibles. En roedores de 18 meses, que representan un equivalente a humanos de aproximadamente 50 años, se observó un notable aumento en la población y funcionalidad de las células T tras el tratamiento. Además, al evaluar la respuesta a una vacunación con ovoalbúmina, una proteína comúnmente usada en estudios de inmunidad, se constató que la cantidad de células T citotóxicas específicas se duplicó en aquellos roedores que recibieron la terapia con ARNm en comparación con los que no la recibieron.
El equipo de investigación ahora planea explorar este enfoque en otros modelos animales, así como identificar factores adicionales que puedan potenciar la función del sistema inmunológico. También tienen la intención de investigar los efectos del tratamiento sobre otras células inmunitarias, como las células B, ampliando así el potencial de esta innovadora capacidad terapéutica.


