Microsoft y su división de videojuegos han estado en el centro de atención en las últimas semanas, tras confirmar el precio de su primer hardware portátil, la ROG Xbox Ally, y anunciar un incremento del 50% en la suscripción de Xbox Game Pass Ultimate. Estos movimientos han generado preocupación entre los consumidores y rumores sobre un posible cambio en su modelo de negocio hacia los juegos en la nube.
Sin embargo, la compañía ha desmentido tales especulaciones y ha reafirmado sus planes de desarrollo de hardware para la próxima generación de consolas Xbox, sucesoras de la Xbox Series X|S. En un reciente informe, Microsoft destacó que «sigue invirtiendo activamente en nuestras futuras consolas y dispositivos propios, diseñados, desarrollados y fabricados por Xbox», lo cual brinda una garantía a los usuarios sobre el progreso en esta área.
La noticia se produce en un contexto donde se habla de una «alianza estratégica plurianual» con AMD, responsable de la fabricación de procesadores y tarjetas gráficas que formarán parte de esta nueva cartera de dispositivos. Esto sugiere un compromiso continuo con el modelo de consolas de nueva generación.
A pesar de los recientes aumentos de precios en sus servicios, que han sido objeto de críticas y han llevado a una ola de cancelaciones de suscripciones, Microsoft parece mantener su enfoque en el hardware. La llegada de dispositivos como la ROG Xbox Ally y mejoras en servicios como Xbox Cloud Gaming, que ahora transmite en 1440p, son evidencias de la inversión hacia sus plataformas.
Aunque el futuro de la compañía enfrenta ciertas dificultades, incluidos despidos y cancelaciones de proyectos, Microsoft ha confirmado que los planes para una nueva consola de sobremesa no están en riesgo y que los aficionados pueden esperar una nueva generación de hardware. A medida que avanza el tiempo, se espera que la compañía brinde más detalles sobre estos desarrollos.


