Un buque de apoyo militar estadounidense fue atacado en la madrugada cerca del puerto de Salalah, en Omán, según informó la Guardia Revolucionaria de Irán, un hecho que genera preocupación por la seguridad y la actividad portuaria en la zona. Las autoridades omaníes no fueron mencionadas en la nota iraní, que subrayó respeto por la soberanía del país.
El portavoz del Cuartel General de Jatam al Anbiya dijo que el buque se encontraba a «una distancia considerable» del puerto. La declaración enfatizó que la República Islámica respetaba la soberanía nacional de Omán.
El mismo portavoz afirmó que un avión cisterna estadounidense en la base aérea de Al Jarj, en Arabia Saudita, fue alcanzado por misiles de la Guardia Revolucionaria. También se reportaron daños en aeronaves militares como consecuencia de ataques recientes en la región.
Informes indican que al menos 12 militares estadounidenses resultaron heridos durante un ataque contra una base aérea en Arabia Saudita, y que la ofensiva ha provocado la muerte de al menos 13 soldados estadounidenses en el conjunto de operaciones. Esos episodios han aumentado la tensión y afectado el tráfico y los precios de los combustibles.
Los ataques se enmarcan en un contexto de crecientes tensiones vinculadas a una ofensiva coordinada entre Estados Unidos e Israel contra objetivos en territorio iraní, a la que Irán ha respondido con acciones contra objetivos militares y estratégicos en países aliados de Washington. Voces oficiales iraníes han advertido de nuevas represalias.
Medios estatales iraníes difundieron declaraciones del portavoz en las que se afirma que ambulancias trasladaron «comandantes y soldados muertos y heridos» y se incluye una advertencia contra la presencia militar estadounidense en la región. En el mismo mensaje se aseguró que Irán atacó con misiles y drones dos supuestos emplazamientos estadounidenses en Dubái, con alrededor de 400 personas en uno y más de 100 en otro, según la versión oficial.
Washington y Teherán han iniciado conversaciones indirectas con mediación de Pakistán, mientras la administración estadounidense anunció la suspensión de un ultimátum para dar espacio a las negociaciones. La situación ha provocado fracturas en el apoyo internacional y debates sobre la estrategia externa de Estados Unidos.


