En Irapuato, varias ligas amateur de futbol suspendieron partidos y reprogramaron jornadas ante el clima de inseguridad tras la masacre ocurrida en Salamanca, una decisión que afecta a decenas de familias, jugadores y aficionados que asisten cada fin de semana a los campos públicos de la ciudad.
Los campos, al ser espacios abiertos, carecen de controles claros de acceso, situación que ha motivado llamados del Gobierno municipal para evitar la venta y el consumo de alcohol y para incrementar la presencia policial, aunque no existe aún un esquema operativo definido para los encuentros deportivos.
La Liga de Veteranos Antonio Martínez Márquez anunció la suspensión de su jornada y su reprogramación para la fecha siguiente, mientras que la Liga Irapuatense de Futbol Amateur también decidió cancelar los partidos previstos para el fin de semana. Otras organizaciones, como la liga Luis Hernández, estudian mantener sus actividades y han solicitado apoyo del municipio para rondines en campos de Villas de San Clemente.
Desde la dirección de Fiscalización municipal se informó que ya se realizan operativos para impedir la comercialización de bebidas embriagantes en los recintos deportivos, y se advirtió que, de detectarse venta, el producto será retirado y se actuará conforme a la ley. Las autoridades señalaron que la ingesta de alcohol es un factor que puede detonar situaciones de riesgo y que se intensificarán las medidas preventivas.
A pesar de los anuncios, la Secretaría de Seguridad Ciudadana no ha detallado públicamente cuál será el esquema de rondines o la vigilancia permanente en los campos del municipio, y la alcaldesa aseguró que el municipio brindará apoyo de seguridad sin precisar la estrategia preventiva.
En la región han aflorado antecedentes de violencia en espacios deportivos: en la ciudad se han reportado ataques durante y después de partidos, incluidos un homicidio en un campo de la colonia San Gabriel y un ataque con varios heridos en los campos “Las Palmas”, lo que refuerza la preocupación entre organizadores y asistentes.
La masacre en Salamanca también provocó suspensiones de torneos y jornadas en otras localidades, como Celaya, donde varias ligas anunciaron la cancelación de actividades y las autoridades municipales dijeron que buscarán a los organizadores para coordinar medidas de seguridad, tras descartar, por el momento, amenazas directas vinculadas a esas ligas.
Organizadores, jugadores y autoridades coinciden en la necesidad de reforzar la vigilancia y regular la venta y el consumo de alcohol en los encuentros deportivos para evitar incidentes similares, aunque queda pendiente la definición e implementación de un plan de seguridad coordinado en los campos de la periferia de la ciudad.


