La mediación de Pakistán adquiere relevancia local al intentar consolidar una prórroga del alto el fuego y evitar que el cese de hostilidades caduque, por lo que busca impulsar una segunda ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán. El Gobierno paquistaní considera que su éxito se medirá por la extensión del alto el fuego más allá del plazo fijado y por mantener abiertas las vías de diálogo.
Una fuente diplomática paquistaní señaló que una nueva ronda de conversaciones podría celebrarse si la dinámica de las negociaciones se mantiene. Las delegaciones estadounidense e iraní concluyeron su estancia en Islamabad tras un diálogo prolongado en el que no se alcanzó un acuerdo formal.
El embajador de Irán en la India indicó que es previsible una nueva ronda si Estados Unidos acepta las condiciones planteadas por Teherán. Desde la representación iraní se subrayó que la negociación dependerá de que la parte contraria evite exigencias que consideran ilegales y reconozca sus derechos e intereses legítimos.
La tregua acordada bajo la mediación paquistaní, inicialmente anunciada por el primer ministro, generó fricciones por la continuidad de los ataques en Líbano que algunas partes consideran no recogidos en la tregua. Fuentes gubernamentales paquistaníes describen las conversaciones indirectas como orientadas «en la dirección correcta», pese a un estancamiento temporal en los puntos finales de la negociación.
Según esas fuentes, la mayor parte de las cuestiones planteadas por ambas partes ya habría sido acordada y sólo quedarían pendientes uno o dos asuntos. El embajador de Irán en Pakistán valoró que el proceso ha abierto una vía diplomática que puede conducir a un objetivo compartido.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní advirtió de que no era razonable esperar un acuerdo en una sola sesión y enfatizó que el éxito del proceso depende de la buena fe de Estados Unidos. Por su parte, la delegación estadounidense afirmó haber presentado su oferta final y la Casa Blanca respaldó esa postura, anunciando además la imposición de un bloqueo naval total contra puertos iraníes.


