La decisión de Israel de reconocer a Somalilandia como estado independiente tiene implicaciones directas sobre la estabilidad y la soberanía en el Cuerno de África y motivó la convocatoria de una sesión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU. La medida abre un nuevo foco de tensión en las relaciones diplomáticas regionales y multilaterales.
El representante de Israel ante la ONU informó en redes sociales que la convocatoria busca abordar las consecuencias del reconocimiento y afirmó que Israel no eludirá las discusiones políticas, actuando con responsabilidad para fortalecer la cooperación. El gobierno israelí formalizó el reconocimiento de la región como «estado independiente y soberano», siendo el primer país en hacerlo.
La decisión provocó una amplia condena internacional, especialmente desde países africanos, del mundo árabe y desde China. El gobierno federal de Somalia rechazó de forma categórica e inequívoca lo que consideró un ataque deliberado a su soberanía y calificó la medida como ilegal, afirmando que la región norte es parte integral e inalienable de la República Federal de Somalia.
Somalilandia, antiguo protectorado británico hasta 1960, no cuenta con reconocimiento internacional, aunque mantiene constitución, moneda y gobierno propios y ha mostrado un desarrollo económico y una estabilidad política superiores a los de Somalia en las últimas décadas. La región declaró su separación en 1991 tras el derrocamiento del dictador Mohamed Siad Barre.
En las décadas siguientes hubo varios intentos de diálogo entre Mogadiscio y Hargeisa que no prosperaron. Somalia sigue afectada por un prolongado estado de conflicto y la presencia de milicias y grupos armados que han dificultado la consolidación de un gobierno efectivo.


