Jake Paul perdió por nocaut técnico ante Anthony Joshua en el sexto asalto, pero embolsó una cifra millonaria por el combate, según varios reportes.
El enfrentamiento, celebrado en el Kaseya Center, terminó cuando Joshua conectó una derecha que dejó a Paul con múltiples fracturas en la mandíbula, lesión que requirió cirugía inmediata. El estadounidense —ex youtuber convertido en boxeador profesional— abandonó el ring tras 989 segundos de combate. Tras la operación, Paul difundió en redes sociales una radiografía de la lesión y publicó imágenes de su recuperación.
Según reseñas de medios, la bolsa total del evento rondó los 184 millones de dólares, de los cuales Paul habría recibido aproximadamente 92 millones, una suma que equivaldría al pago al que tuvieron acceso ambos peleadores de forma equitativa. En sus publicaciones posteriores, Paul señaló que piensa recuperarse y regresar a la división crucero.
El combate suscitó críticas entre aficionados y comentaristas por la notable diferencia de tamaño y experiencia entre los pugilistas. Observadores destacaron además que, antes del nocaut, gran parte de la pelea transcurrió con un ritmo que algunos calificaron de defensivo por parte de Joshua.
En redes, Paul continuó activo y publicó varias imágenes que generaron polémica: fotografías en el interior de un jet privado mostrando fajos de billetes y armas de fuego, junto a un mensaje en el que aludía al “sueño americano” y ofrecía una reflexión motivacional. En otra publicación hizo referencia al ícono del boxeo Floyd Mayweather mientras exhibía el dinero obtenido por la pelea.
Anthony Joshua, doble campeón unificado de peso pesado y medallista olímpico, recuperó la iniciativa con un nocaut que terminó el combate. Las repercusiones deportivas y mediáticas del evento combinan la atención por el resultado, la magnitud de los pagos involucrados y las imágenes publicadas por el derrotado, que han alimentado el debate sobre la comercialización y el espectáculo en el boxeo contemporáneo.



