La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, abre la posibilidad de una disputa por el control del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que tiene presencia en más de 40 países y opera con fuerza en Guadalajara, sede de varios partidos de la Copa del Mundo 2026. En las próximas semanas, fuentes y analistas consideran probable una reconfiguración interna que afecte la seguridad local y la organización de los eventos programados en la ciudad.
Investigarores de la UNAM consideran que la fragmentación será la consecuencia más probable tras la caída del liderazgo central. Señalan que históricamente estos procesos derivan en divisiones y pugnas internas entre mandos medios y altos.
Entre los nombres que aparecen como posibles aspirantes al liderazgo figura Juan Carlos Valencia González, conocido como “R3” o “03”, señalado como coordinador del Grupo Élite, el brazo armado del CJNG. Contra él hay recompensas y señalamientos en Estados Unidos por delitos relacionados con tráfico de drogas y armas.
Otros contendientes mencionados son Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, con influencia en Jalisco, Nayarit, Zacatecas y Michoacán, y Ricardo Ruíz Velasco, “El Doble R”, quien controla la Zona Metropolitana de Guadalajara, territorio considerado estratégico para la organización.
También se perfila la posibilidad de que Heraclio Guerrero Martínez, “Tío Lako”, vinculado al robo de combustible, o Gonzálo Mendoza Gaitán, “El Sapo”, relacionado con el suministro de precursores químicos y operaciones en puertos como Manzanillo, tomen posiciones de poder. Cada uno controla activos y rutas clave para las actividades delictivas del cártel.
Analistas advierten que el principal reto para la nueva dirigencia será evitar deserciones y mantener cohesionada la estructura de plazas. Expertos sostienen que “El Mencho” funcionaba como un líder aglutinador y que algunos jefes de plaza podrían rehusar alinearse con los nuevos mandos, lo que aumentaría las posibilidades de enfrentamientos internos.
La captura del líder coincide con semanas previas al inicio de la Copa del Mundo 2026 en Guadalajara, lo que eleva la atención sobre la seguridad en la región. Especialistas anticipan que el gobierno federal tendrá que incrementar medidas de protección y coordinación para garantizar la realización de los partidos.
En ese contexto, se advierte que el CJNG podría intentar ejercer presión o chantaje contra autoridades para mantener posiciones estratégicas, por lo que organismos y organizadores internacionales podrían exigir garantías adicionales. Aunque algunos analistas no prevén un riesgo directo de cancelación del torneo, consideran necesaria una inversión y despliegue extra en seguridad.


