Javier Aguirre, director de la Selección Mexicana, vivió una experiencia única en el Mundial de México 1986 como jugador. Sin embargo, un año antes, sufrió los devastadores terremotos de 1985 en la Ciudad de México.
Recientemente, los sismos en Venezuela han tocado profundamente a Aguirre. El gobierno de Venezuela reportó 1,719 fallecidos y 5,034 heridos tras el desastre. Aguirre expresó su solidaridad: «Le mando un abrazo a toda la gente que está pasándolo mal. Es muy duro».
Sobre el partido de dieciseisavos ante Ecuador, Aguirre hizo hincapié en la dificultad del rival. Reconoció que Ecuador se defiende bien y llega con una victoria reciente ante Alemania. «Es un rival de mucho respeto. Espero un Ecuador muy intenso», comentó.
Esta es la tercera Copa del Mundo para Aguirre al frente de México. Se siente más experimentado y destaca un aspecto clave: el apoyo del público y del Estadio Azteca. «La localía es nuestro jugador número 12», afirmó.
Aguirre confía en el respaldo de la afición: «Es una situación especial. Espero que los jugadores estén en comunión con la afición», concluyó.









