El presentador Javier Ceriani ha manifestado críticas contundentes hacia la actriz Cynthia Klitbo luego de que esta defendiera a Livia Brito, quien perdió una demanda por agresión contra un fotógrafo. Este episodio ha reavivado el debate sobre la privacidad de las celebridades y el papel de la prensa de espectáculos.
Klitbo se pronunció sobre el tema, argumentando que es incómodo que los paparazzi tomen fotografías de las celebridades sin su aprobación, especialmente en lugares donde gastan considerable dinero, como hoteles de lujo. En sus declaraciones, expresó: «Cada quien es responsable de cómo maneja su prensa… Es molesto que vayas a un hotel que cuesta un dineral y ellos mismos te tomen las fotos».
En reacción, Ceriani refutó las afirmaciones de Klitbo, sugiriendo que su éxito y la posibilidad de costear un hotel de lujo provienen de su visibilidad mediática. Afirmó que muchos artistas previamente han solicitado atención de la prensa para ser reconocidos, y criticó lo que considera una «doble moral» entre los famosos que, tras alcanzar la fama, parecen rechazar la exposición que los llevó a esa posición.
Este intercambio entre Ceriani y Klitbo resalta una discusión más amplia sobre los límites de la privacidad de las figuras públicas y la ética del periodismo en el ámbito del entretenimiento. Algunos defensores de la privacidad argumentan que las celebridades merecen resguardarse de la intrusión, mientras que otros sostienen que la fama conlleva una expectativa de exposición, especialmente cuando esta ha sido cultivada con la ayuda de los medios.




