Los Vaqueros de Dallas quedaron fuera de la pelea por los playoffs de la NFL por segunda temporada consecutiva, al caer como locales 34-17 ante los Chargers de Los Ángeles, con lo que el equipo llega a tres décadas sin conquistar un título de conferencia ni un Super Bowl.
Tras el partido en el AT&T Stadium, el propietario Jerry Jones asumió la responsabilidad por el fracaso deportivo y adelantó que la organización hará una revisión profunda para corregir lo que no ha funcionado. «Sé exactamente quién es el responsable final», dijo Jones, y señaló que la sequía de 30 años exige un análisis minucioso y cambios en la estructura del equipo.
Dallas tiene récord de 6-8-1 en la presente campaña, tras un movimiento en el banquillo realizado al término de la temporada pasada, cuando se destituyó al entrenador anterior y Brian Schottenheimer asumió la dirección técnica. Schottenheimer admitió la insuficiencia de resultados: «Nos juzgan por ganar y perder y este año no hemos ganado suficientes partidos».
Jones señaló además que la defensa, coordinada por Matt Eberflus, estará bajo observación. Actualmente, la unidad es una de las peores de la liga en puntos permitidos, un aspecto que el propietario identificó como prioritario para corregir antes de la próxima temporada. «Vamos a evaluar a todo el cuerpo técnico», indicó, en referencia a posibles cambios.
Los Cowboys cerrarán la campaña con dos compromisos fuera de casa: primero ante los Washington Commanders y luego frente a los New York Giants, ambos equipos ya sin opciones de postemporada. La franquicia afronta ahora la encrucijada de definir ajustes deportivos y administrativos para intentar romper la racha negativa en el futuro inmediato.




