Un joven de 24 años, sospechoso de estar involucrado en un ataque armado que dejó 15 muertos en un acto de celebración de la comunidad judía en Sídney, ha despertado del coma en el que se encontraba tras resultar herido durante el incidente. En el ataque, el cual también dejó alrededor de 40 heridos, el joven, identificado como Naveed Akram, permanece hospitalizado y bajo custodia policial.
Su padre, Sajid Akram, fue abatido por un agente de seguridad en Bondi Beach, el lugar del ataque. Las primeras investigaciones sugieren que padre e hijo actuaron de manera independiente, motivados por ideologías extremistas vinculadas al Estado Islámico. Este ataque ocurrió durante la festividad de Janucá, un evento significativo para la comunidad judía.
El primer ministro australiano ha indicado que la Agencia de Inteligencia Nacional llevó a cabo una investigación sobre los dos individuos en 2019, entrevistando a familiares y conocidos, pero no se encontraron signos de radicalización en ese momento.
Además, las autoridades filipinas confirmaron que, durante noviembre, los Akram estuvieron en Filipinas, donde llegaron desde Sídney. Establecieron su estancia en Davao, una ciudad con presencia de grupos afines al Estado Islámico, en el sur de Mindanao, conocida por haber sido escenario de conflictos en el pasado relacionados con el extremismo.


