Dudas en torno a la relación de Julio César Chávez y su hijo con el narcotráfico
Julio César Chávez ha suscitado controversia al afirmar que tanto él como su hijo, Julio César Chávez Jr., han estado bajo amenazas por parte de integrantes del crimen organizado. Según el exboxeador, su hijo fue obligado a agredir a un individuo asociado con el narcotráfico, lo que ha generado acusaciones sobre una posible vinculación con estas actividades ilegales.
En una reciente entrevista, Chávez padre defendió la postura de que ambos son víctimas y que su implicación en este contexto se debe a la coerción, no a una participación voluntaria en el crimen. Declaró que el hijo fue presionado, y que al no cumplir con las demandas de estos grupos, podrían haber enfrentado graves consecuencias. “Si no vas, te llevan”, comentó, aludiendo a la situación de inseguridad en su lugar de origen, Culiacán.
El exboxeador también enfatizó que su hijo no es parte de ningún grupo delictivo y que sus interacciones con personas de dicho entorno son resultado del miedo, añadiendo que “a veces no hay opción más que obedecer”.
Actualmente, Chávez Jr. enfrenta un proceso legal pero permanece en libertad mientras su padre busca aclarar la reputación de la familia y desmitificar las imputaciones que han acompañado su trayectoria, tanto en el ámbito deportivo como personal.
Adicionalmente, Chávez confesó haber mantenido relaciones con conocidos narcotraficantes, como Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín “El Chapo” Guzmán. En sus declaraciones, se refirió a ellos de manera amistosa, indicando una coexistencia en un entorno complicado. “Son amigos míos, he convivido con ellos, he estado con ellos”, expresó, añadiendo que ha tratado con ellos de forma respetuosa, aunque enfatizó que no tiene conocimiento sobre sus actividades delictivas.
La situación expuesta por Chávez pone de manifiesto las complejidades de la percepción pública sobre figuras que, a través de sus historias personales, se entrelazan con contextos de violencia y narcotráfico en México.


