La postergación de la sentencia de Ismael «El Mayo» Zambada tiene repercusiones para la región, al prolongar la resolución de un caso ligado al crimen organizado que afecta a comunidades mexicanas y procesos judiciales transnacionales.
La audiencia para imponer la pena fue aplazada nuevamente, según confirmó su abogado, Frank Pérez; la nueva fecha aún no aparece en los registros judiciales disponibles en línea.
Varios medios reportaron una fecha concreta para la reprogramación, pero esa información no se refleja en el expediente público del caso consultado por este medio.
La defensa atribuye el aplazamiento a dificultades para recabar información clave que debe acompañar los documentos presentados en la audiencia, razón por la cual la sentencia ya había sido diferida anteriormente.
Zambada, cofundador y líder histórico del Cártel de Sinaloa, se declaró culpable de dos cargos vinculados con narcotráfico, lavado de dinero y uso de armas, en el marco de un acuerdo de culpabilidad en tribunales de Estados Unidos.
En ese acuerdo reconoció haber dirigido una organización criminal durante décadas y haber participado en actividades delictivas relacionadas con el tráfico de drogas; los cargos por los que asumió responsabilidad llevan penas que pueden llegar a la cadena perpetua.
El detenido fue arrestado tras aterrizar en Estados Unidos en una avioneta acompañado por Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de «El Chapo», a quien Zambada ha acusado de haberlo traicionado para facilitar su entrega a las autoridades.


