El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, anunció planes para modernizar las Fuerzas Armadas durante una reunión con altos mandos del Ejército Popular de Corea. Este mensaje se produce en medio de un contexto de tensión en la península coreana, especialmente con respecto a la frontera con Corea del Sur.
Kim enfatizó la necesidad de fortalecer las unidades de primera línea y convertir la línea fronteriza en una «fortaleza inexpugnable». Este enfoque se da en paralelo a actividades diplomáticas que involucran a potencias como Estados Unidos y China, quienes discuten la desnuclearización de Corea del Norte.
A pesar de la creciente presión internacional, Corea del Norte continúa rechazando el diálogo con Corea del Sur, condicionando cualquier acercamiento a la eliminación del tema nuclear en las negociaciones con Estados Unidos.
Según la agencia estatal KCNA, Kim Jong-un instó a los comandantes a aumentar su preparación para el combate y mantenerse en «máxima alerta». También sugirió la necesidad de modernizar el Ejército y ajustar el entrenamiento práctico de acuerdo con las exigencias contemporáneas de la guerra.
El dirigente norcoreano afirmó que si se cumplen las metas del actual Plan Quinquenal, la preparación estratégica del Ejército popular se transformará de manera «incomparable».









