Brigitte Macron, esposa del presidente francés, ha suscitado controversia en Francia tras calificar en una conversación privada a un grupo de feministas como «malditas idiotas», en respuesta a una interrupción durante un espectáculo del comediante Ary Abittan. Este humorista, que enfrenta críticas tras una acusación de violación que fue archivada por la justicia, se vio interrumpido por activistas del colectivo #NousToutes, quienes protestaron vociferando «Abittan violador» y usando máscaras con su imagen.
El incidente tuvo lugar en el prestigioso teatro Folies Bergère en París, donde las feministas intentaron visibilizar el caso de Abittan. Su acusación se remonta a 2021, aunque el caso fue cerrado en enero de este año.
Al día siguiente de la manifestación, Brigitte Macron habló con Abittan en los bastidores del teatro, sin estar consciente de que estaban siendo grabados. En este diálogo, el humorista expresó su temor, a lo que la primera dama respondió con firmeza, prometiendo que se expulsarían a las activistas.
Las declaraciones de Brigitte Macron generaron inmediatas reacciones. La diputada Sarah Legrain, del partido de izquierda La Francia Insumisa, criticó sus comentarios, acusándola de deslegitimar el activismo feminista y sugiriendo que el archivo del caso no borra el dolor de la supuesta víctima.
Fuentes cercanas a Brigitte Macron intentaron matizar sus palabras, afirmando que no pretendía atacar el movimiento feminista, sino criticar los métodos utilizados por ciertos grupos de activistas. La controversia destaca un creciente debate en la sociedad francesa sobre la violencia de género y las tácticas empleadas por las feministas en la lucha por la justicia.


