En León, el Gobierno municipal asignó casi 100 millones de pesos en el presupuesto para subsidiar el transporte público, pero los usuarios continúan reportando esperas prolongadas y trayectos que en promedio se acercan a hora y media.
El monto fue parte de un acuerdo con los concesionarios que permitió un incremento en la tarifa y condicionó la entrega de recursos al cumplimiento de compromisos para mejorar el servicio; la tarifa en efectivo y la tarifa con tarjeta quedaron elevadas sobre los niveles anteriores.
El Ayuntamiento destinó poco más de 79 millones de pesos para la adquisición de unidades nuevas y el pago de pasivos de los concesionarios, y comprometió una aportación por pasaje en un periodo transitorio que luego se incrementará a una cantidad mayor por viaje. Hasta la fecha se han desembolsado alrededor de 47.5 millones de pesos por el subsidio tarifario.
La Dirección de Movilidad sostiene que el subsidio ha permitido mantener un parque vehicular con una edad promedio aceptable y ha reducido el costo directo para los usuarios. Además, reporta refuerzos en protocolos de atención a reportes de acoso y un mayor acceso a viajes gratuitos para personas de la tercera edad en situación de vulnerabilidad.
Pese a esas mejoras señaladas por la autoridad, usuarios y regidores denuncian tiempos de espera excesivos. “He llegado a esperar hasta tres horas”, relató una usuaria habitual del sistema, quien aseguró que en ocasiones prefiere servicios de transporte privado por la pérdida de tiempo.
Regidores solicitaron un análisis serio que compare los tiempos de espera reales con los programados en estaciones clave; la autoridad respondió que actualmente esos datos se estiman mediante encuestas y no mediante mediciones verificables en estaciones y rutas.
Según la Dirección de Movilidad, una encuesta de percepción arrojó un tiempo total promedio de desplazamiento cercano a 73 minutos sin transbordos, y estimó que aproximadamente un tercio de ese tiempo se pierde en la espera en paradas, lo que la dependencia identifica como el componente más crítico del viaje.
En un periodo reciente se aplicaron 928 infracciones por incumplimiento operativo relacionadas con horarios, rutas e itinerarios, cifra que equivale a casi 100 sanciones mensuales y a un promedio de tres unidades sancionadas por día por no operar en tiempo y forma.
Al cuestionar si se evaluaría modificar el subsidio ante el incumplimiento de compromisos por parte de empresas sancionadas, la autoridad informó que no se han considerado cambios en el monto, el diseño o el mantenimiento del subsidio. La regidora responsable advirtió que sin condicionalidad basada en resultados el apoyo corre el riesgo de convertirse en un recurso sin obligación verificable de mejora.
Como parte de la inversión, se incorporaron decenas de unidades nuevas al sistema y con ello el parque vehicular alcanzó más de mil setecientas unidades en operación, según la dependencia. El municipio ha destinado en promedio varios millones de pesos mensuales para compensar el incremento tarifario a los usuarios.
En el presupuesto del próximo ejercicio se aprobó un monto cercano a 98.8 millones de pesos para el programa denominado “Mejor transporte para todas y todos”, en el que se establece como propósito ampliar infraestructura y cobertura y reducir los lapsos de recorrido y espera.
No obstante, el documento presupuestal no detalla porcentajes específicos ni el mecanismo de registro de tiempos que permitan verificar avances. Los ediles demandan metas explícitas de reducción del tiempo puerta a puerta, medición verificable de tiempos de espera por estación y ruta, y que el subsidio esté condicionado a resultados en términos de regularidad, seguridad y accesibilidad.


