En Caracas y otras zonas de Venezuela, las autoridades informan de daños en instalaciones militares y en vías públicas tras una operación que Estados Unidos asegura que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores. La noticia, que ha generado alarma en la capital, movilizó a efectivos en torno a la principal base aérea y dejó escenas de fuego y destrozos en la autopista adyacente.
La fiscal general de Estados Unidos recordó la acusación formal contra Maduro por cargos relacionados con narcoterrorismo y afirmó que la imputación, vigente desde 2020, incluye ahora a Cilia Flores; agregó que ambos serán juzgados en un tribunal federal de Nueva York. El Gobierno estadounidense, a través de su presidente, afirmó que la operación fue realizada en conjunto con fuerzas del orden y señaló que los detenidos fueron sacados por vía aérea.
El Gobierno venezolano calificó la acción como una agresión militar y declaró el estado de conmoción exterior; el propio presidente Maduro denunció la operación como un ataque grave contra la soberanía del país. El ministro de Defensa informó de impactos con misiles desde helicópteros en zonas civiles de Caracas y otras localidades y dijo que se realiza un patrullaje para localizar heridos o fallecidos.
El titular de Defensa calificó la invasión como un ultraje ligado a la codicia por recursos estratégicos y convocó a la población a mantener la vigilancia. En la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, conocida como La Carlota, se constató fuego y daños en el vallado, además de restos de árboles y desperfectos en la autopista adyacente, donde había presencia de uniformados y vehículos que rodeaban la zona.
Las versiones de Estados Unidos y de las autoridades venezolanas difieren sobre los detalles de la operación y su justificación; hasta ahora ambas partes han ofrecido comunicados públicos con sus respectivas explicaciones y se esperan más informes oficiales.


