En julio de 2024, en el marco de la culminación del ciclo escolar, un joven de 15 años decidió quitarse la vida, presuntamente afectado por el acoso y la presión ejercida por la docente a cargo de su grupo en una secundaria de Pachuca, Hidalgo. La maestra, identificada como responsable de actos de violencia, fue encontrada culpable de violencia familiar equiparada agravada un año después de la tragedia.
El adolescente, conocido por sus buenas calificaciones y conducta ejemplar, se enfrentó a situaciones de bullying por parte de la prefecta, quien lo habría jaloneado y marginado frente a sus compañeros. Testigos señalaron que la última vez que Yahir fue visto ocurrieron momentos de agresión física y psicológica.
Los padres del joven han emprendido acciones legales y administrativas en contra de la docente, buscando que no vuelva a desempeñarse en entornos escolares. De acuerdo con ellos, Yahir llegó a casa luego de sufrir bullying y, posteriormente, tomó la decisión de quitarse la vida en su habitación.
La sentencia contra la maestra incluyó dos años de prisión, la posibilidad de conmutar esta pena por trabajo comunitario y una multa económica. Además, se le solicitó ofrecer una disculpa pública a los padres de Yahir, la cual fue expresada en el momento de la sentencia. No obstante, la familia del menor ha manifestado que esta resolución, si bien representa un paso hacia la justicia, no repara el daño causado, y reafirma su intención de seguir adelante con el proceso para evitar que la docente regrese al aula.




