La selección de Marruecos se consagró campeona de la Copa Árabe tras vencer a Jordania 3-2 en un emocionante partido definido durante el tiempo extra. El encuentro, celebrado en Qatar, fue testigo del potencial del fútbol árabe, con un notable gol inicial de Oussama Tannane que sorprendió a la defensa jordana a solo 4 minutos de juego.
Tannane, jugador del Umm-Salal, desató la euforia en el público con un gol espectacular desde más de 50 metros, que se considera uno de los mejores del torneo. Sin embargo, tras el descanso, Jordania mostró una notable respuesta. Con las incorporaciones de Odeh Al Fakhouri y Al Quraishi, lograron igualar el marcador mediante un cabezazo de Ali Olwan a los 48 minutos, y posteriormente se pusieron por delante gracias a un penalti transformado por el mismo Olwan en el minuto 68, lo que provocó el delirio de sus aficionados.
Marruecos, sin embargo, no se rindió. En el minuto 87, Abderrazak Hamdallah convirtió un gol crucial que forzó la prórroga. Un primer intento de Jordania pudo haber definido el partido a su favor, pero un gol de Mohannad Abu Taha fue anulado por el VAR a causa de una mano. En el minuto 100, Hamdallah se erigió nuevamente como protagonista al marcar el gol decisivo que otorgó a Marruecos su segundo título en la historia de la Copa Árabe, después de lograrlo por primera vez en 2012.
A pesar de la derrota, Jordania hizo historia al asegurar su primer podio en este torneo, mejorando su cuarto lugar de 1988. En otro movimiento, el partido por el tercer lugar entre Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos fue suspendido debido a intensas lluvias en la región, dejando a los aficionados a la espera de una nueva fecha.



