En el contexto de la cooperación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad, el Secretario de Estado estadounidense subrayó que México se ha mostrado más comprometido que nunca en la lucha contra el crimen organizado. Durante una conferencia de prensa, destacó que el Gobierno mexicano está implementando medidas de seguridad sin precedentes en su historia, aunque reconoció que aún queda trabajo por hacer.
Al ser cuestionado sobre la asistencia que México proporciona a Cuba y las críticas surgidas en el Congreso de EE. UU. sobre el suministro de buques petroleros, el funcionario respondió que existen esfuerzos en el océano Pacífico donde México está colaborando con gobiernos aliados. Además, mencionó la creación de una fuerza de estabilidad en Haití como parte de los esfuerzos conjuntos para combatir la violencia y el crimen organizado en la región.
El Secretario de Estado también planteó que la situación es alentadora, ya que anticipa un mayor número de gobiernos en el hemisferio dispuestos a colaborar en cuestiones de seguridad, a raíz de recientes victorias de partidos de derecha en países como Bolivia y Chile. Esta perspectiva resalta un cambio potencial en la dinámica política y de cooperación en América Latina.



