En México, miles de personas salieron a las calles en la conmemoración del Día Internacional de la Mujer para denunciar la violencia machista que afecta a la población femenina del país, donde se registra un promedio de diez mujeres asesinadas cada día. La movilización puso el foco en la gravedad del problema a nivel local y en la demanda de acciones efectivas por parte de las autoridades.
El gobierno federal afirma haber reducido los feminicidios en los meses recientes, pero organizaciones sociales y colectivos feministas cuestionan esas estadísticas y exigen mayor claridad en las cifras y en las investigaciones con perspectiva de género. La discusión pública se centra en la diferencia entre los datos oficiales y los conteos que presentan las organizaciones civiles.
Según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares del INEGI, al menos siete de cada diez mujeres de 15 años o más han sufrido algún episodio de violencia a lo largo de su vida, lo que equivale a más de 50 millones de mujeres en el país. Los tipos de violencia más reportados fueron la psicológica (51.6%), la sexual (49.7%), la física (34.7%) y la económica o patrimonial (27.4%).
La violencia machista atraviesa ámbitos públicos y privados, y así lo evidencian denuncias públicas de agresiones sexuales en espacios públicos. Los colectivos subrayan que las experiencias de violencia son diversas y requieren respuestas integrales que incluyan prevención, atención y reparación.
Las cifras oficiales reflejan que diariamente son asesinadas alrededor de diez mujeres, una cifra que se mantiene en la última década. En el último registro anual se reportaron 2,798 asesinatos de mujeres, de los cuales 725 se investigan como feminicidios y 2,073 como homicidios dolosos, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Organizaciones civiles han documentado un número mayor en conteos alternativos y han presentado datos ante instancias internacionales que suman decenas de miles de víctimas en periodos recientes. Señalan además que no todas las muertes violentas de mujeres se investigan como feminicidio, lo que dificulta la plena dimensión del problema.
ONG y colectivos han acusado la existencia de una «guerra de cifras» y advierten vacíos para investigar los crímenes con enfoque de género. Aunque las autoridades reportan descensos en algunos promedios diarios, estudios independientes, como el de México Evalúa, indican que la violencia letal aumentó de forma considerable en la última década cuando se consideran feminicidios, desapariciones y otros delitos contra la vida, y detectan anomalías en la clasificación de muertes violentas.


