Estados Unidos y México firman acuerdo para abordar crisis de aguas residuales del río Tijuana
En un esfuerzo por resolver de manera «urgente y permanente» la crisis de aguas residuales originada en el río Tijuana, que ha tenido implicaciones significativas para la salud pública y el medio ambiente en la región fronteriza, Estados Unidos y México han formalizado un acuerdo. La firma se llevó a cabo a través de las secciones de ambos países de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (IBWC), con la colaboración de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) estadounidense.
El administrador de la EPA subrayó que este acuerdo supone un avance importante y enfatizó la necesidad de considerar el crecimiento demográfico de Tijuana y sus alrededores al establecer el plan. Afirmó que se ha creado un marco que permite la implementación rápida de las acciones acordadas.
El acuerdo incluye nuevos proyectos de infraestructura en México, así como programas de investigación y mejoras en el monitoreo y mantenimiento de sitios críticos. Entre los objetivos primordiales se destacan la preparación para el aumento de la población en Tijuana y la garantía de que tanto las infraestructuras existentes como las nuevas se mantengan conforme a las mejores prácticas internacionales.
La EPA también indicó que la Acta 333 no requerirá fondos adicionales de los contribuyentes estadounidenses, sino que se enfocará en la ejecución efectiva de proyectos previamente acordados. Las iniciativas dentro de este plan están programadas para llevarse a cabo entre 2026 y 2027, con un proyecto adicional previsto para 2028. Se anticipa que la implementación de estas medidas permitirá la reapertura de playas, la eliminación de malos olores y la reversión de la degradación del valle del río Tijuana.


