En una reciente conversación, el legendario exjugador de baloncesto, Michael Jordan, compartió su nostalgia por el deporte que lo consagró como una de las mayores figuras de la historia. Aunque actualmente prefiere disfrutar de tiempo con su familia, reconoció que no ha tocado un balón en años.
La última vez que Jordan lanzó un tiro fue durante un evento de golf, donde, al alquilar una casa perteneciente a un aficionado, tuvo la oportunidad de jugar en una cancha de baloncesto. En su relato, recordó la presión que sintió al intentar encestar un tiro libre, ya que los niños presentes tenían expectativas basadas en las hazañas de su carrera décadas atrás. Sorprendentemente, Jordan logró encestar el tiro, un momento que describió como un gran alivio y una fuente de alegría.
A más de dos décadas desde su último partido en la NBA, el amplío legado de Jordan sigue vivo, y su amor por el baloncesto es innegable. El exjugador de los Chicago Bulls expresó su deseo de poder jugar nuevamente, manifestando: «Lo amo como no te lo imaginas… Extraño ese aspecto del baloncesto: poder desafiarme a mí mismo».
Sin embargo, también reconoció la necesidad de aceptar el paso del tiempo y priorizar su bienestar físico, considerando que es mejor estar alejado de la cancha que arriesgarse a lesiones que lo mantendrían inactivo. La conversación resalta no solo su pasión por el baloncesto, sino también su actual enfoque en la vida familiar y personal.


