En Michoacán, la actuación de la policía estatal comenzará a registrarse en video con la incorporación de cámaras corporales que se integran al trabajo cotidiano de la Guardia Civil, lo que permitirá documentar operativos y ofrecer mayor trazabilidad de las intervenciones ante la ciudadanía local.
Más de 800 dispositivos se han empezado a usar como parte de una estrategia destinada a generar evidencia y reforzar la supervisión del uso de la fuerza en las labores policiales.
Las cámaras se emplearán de forma permanente durante intervenciones, con la finalidad de reconstruir hechos en tiempo real, respaldar procedimientos y aportar material verificable ante denuncias, procesos judiciales o revisiones internas.
Los equipos almacenan más de 12 horas de grabación continua en alta definición y están diseñados para operar bajo condiciones climáticas adversas, características que buscan asegurar su funcionamiento en distintos escenarios de trabajo.
El sistema está enlazado al C5 Michoacán, desde donde se podrá hacer seguimiento en tiempo real de los operativos, detectar irregularidades y mantener trazabilidad de cada despliegue.
La primera fase se aplicará en el programa Guardianes del Camino, que vigila las carreteras estatales; allí las cámaras acompañarán a los agentes en tareas preventivas, atención a automovilistas y coordinación con autoridades federales en tramos de alta movilidad.
La proyección oficial es extender el uso de las cámaras a todos los agrupamientos de la Guardia Civil para el próximo año, en el marco de las iniciativas estatales orientadas a aumentar la transparencia y la rendición de cuentas en la actuación policial.


