Ario de Rosales, Michoacán. El Poder Judicial estatal prevé poner en marcha próximamente su primer juzgado digital, un proyecto piloto que permitirá a la población realizar trámites judiciales de forma completamente electrónica y desde su domicilio.
El modelo operaría con un equipo reducido de seis funcionarios, incluido un juez, y busca reducir la carga de trabajo en los juzgados tradicionales al agilizar la resolución de asuntos.
Una comisión multidisciplinaria del Poder Judicial concluye la fase final de diseño del proyecto para su implementación como prueba piloto.
Funcionará de manera similar a un juzgado de oralidad, pero todos los actos procesales —presentación de demandas, audiencias y emisión de resoluciones— se efectuarán por medios electrónicos, con un juez en funciones pero vía remota.
El personal previsto incluye un juez, un secretario de acuerdos, un secretario proyectista, actuarios y escribientes, con una estructura administrativa compacta.
En su etapa inicial atenderá principalmente rectificaciones de actas del Registro Civil, por el alto volumen de estos procedimientos y con el objetivo de despresurizar los juzgados ordinarios.
Se busca reducir plazos: procedimientos que hoy pueden tardar entre dos y tres meses se resolverían en un máximo de tres semanas, según las estimaciones del órgano judicial.
El juzgado digital servirá como proyecto piloto cuya evaluación determinará la posible ampliación del modelo en los próximos años.
Paralelamente, el Poder Judicial trabaja en medidas para acelerar los procesos penales mediante la especialización y la separación de funciones, destinando jueces al control del proceso y otros al enjuiciamiento, además de acciones para evitar tácticas procesales que demoren audiencias.


