Cada vez es más frecuente ver en redes sociales videos de propietarios de automóviles eléctricos, especialmente de Tesla, que instalan generadores a gasolina tanto en el interior como en el exterior de sus vehículos. Recientemente, un usuario de un Tesla Model Y optó por esta opción para prevenir posibles inconvenientes durante su travesía por zonas rurales de Asia, específicamente al acercarse al mirador del Monte Everest en el condado de Lazi.
Este propietario decidió equipar su vehículo eléctrico con un generador de gasolina en la parte trasera, cumpliendo con la normativa legal al incluir matrícula propia, lo que le permite no depender únicamente de la autonomía eléctrica del Model Y. La intención de esta modificación no radica en evitar las estaciones de carga, sino en garantizar que su coche funcione en áreas remotas donde los cargadores son poco comunes.
En Estados Unidos y Europa, las áreas urbanizadas suelen contar con una red de estaciones de carga suficiente. Sin embargo, en regiones más aisladas, los problemas de recarga pueden comprometer la movilidad de los vehículos eléctricos.
Este contexto ha reavivado el interés en los automóviles eléctricos de rango extendido, que son impulsados por motores eléctricos y equipados con baterías que pueden ser recargadas mediante un motor a gasolina que actúa solo como generador. Esto elimina la ansiedad por la autonomía y la recarga de baterías.
Desde la perspectiva de los fabricantes, esta tecnología representa un avance en eficiencia. Los motores eléctricos convierten aproximadamente el 85% de la energía que consumen en movimiento, comparado con menos del 40% en los motores de combustión interna. Aunque los vehículos eléctricos de rango extendido utilizan gasolina, su consumo es inferior al de los vehículos a gasolina tradicionales y los híbridos enchufables.
Para los consumidores, esta opción ofrece acceso a un modelo más económico que un automóvil eléctrico puro. Gracias a su batería más pequeña, generalmente inferior a 40 kWh, los vehículos de rango extendido brindan una autonomía eléctrica superior a los 100 km, carga rápida y un consumo de gasolina significativamente menor en comparación con sus pares híbridos.


