Migrantes en la frontera entre México y Guatemala conmemoraron el Día Internacional del Migrante, expresando su esperanza de regularizar su situación y establecerse en el país en el contexto del endurecimiento de las medidas migratorias adoptadas por la administración estadounidense.
Uno de los testimonios destacados es el de una inmigrante cubana con residencia en México, quien ha decidido no seguir adelante hacia Estados Unidos. Ella subrayó que las personas que cuentan con documentación en México tienen oportunidades para acceder a un empleo y mejorar su calidad de vida. Según sus palabras, los migrantes que ya están en el país están agradecidos por la posibilidad de rehacer sus vidas.
El evento en la ciudad de Tapachula, Chiapas, reunió a aproximadamente 500 migrantes, principalmente de Cuba y Haití. Durante la celebración, se ofrecieron diversos servicios, incluyendo atención médica, asesoría legal y donaciones de ropa y alimentos, en un ambiente que los organizadores describieron como de «calidez».
La directora de Relaciones Internacionales y Desarrollo Transfronterizo de Tapachula destacó que las principales demandas de los migrantes incluyen la regularización migratoria, la conexión con empleos formales y el acceso a una vida digna.
El rol de México ha evolucionado, pasando de ser un país de tránsito a uno que ahora recibe a migrantes, especialmente frente a las crecientes restricciones impuestas por la política migratoria de Estados Unidos. Este cambio ha llevado a muchos migrantes a buscar un estatus legal que les permita trabajar y asentarse en el país.



