Una investigación del Insurance Institute for Highway Safety (IIHS) revela que aproximadamente un tercio de las muertes por accidentes de tránsito están asociadas al exceso de velocidad. Este organismo, responsable de realizar pruebas de seguridad en vehículos, ha anunciado que a partir de 2027 implementará requisitos más estrictos, que incluirán un sistema de alerta de exceso de velocidad como condición para otorgar el distintivo Top Safety Pick+, que reconoce a los vehículos más seguros del mercado.
Este distintivo, aunque no está respaldado por la legislación, ejerce una fuerte influencia sobre la industria automotriz. A partir de 2027, los fabricantes deberán equipar sus modelos con esta tecnología para aspirar a dicho reconocimiento, que es valorado tanto por las marcas en términos de marketing como por los consumidores en su decisión de compra.
La Asistencia Inteligente de Velocidad funcionará mediante alertas visuales y auditivas cuando se supere el límite de velocidad en las vías. Los automóviles que cuenten con este sistema estarán equipados con cámaras que detectan señales de tránsito. Hay dos tipos de implementación: algunos solamente envían alertas, mientras que otros también pueden reducir la capacidad del acelerador o limitar la potencia del motor.
En Europa, esta alerta será obligatoria desde julio de 2024. Aunque los conductores podrán desactivarla manualmente, se reactivará automáticamente cada vez que el vehículo se apague y se vuelva a encender. El principal objetivo es disminuir los accidentes, una meta en la que ya ha mostrado resultados positivos en carreteras europeas.
Además de la alerta de velocidad, la IIHS planea solicitar un sistema de arranque por alcoholímetro para 2030, que evitaría que aquellas personas con niveles altos de alcohol en sangre puedan encender sus vehículos. Algunos modelos recientes, como los de Renault, ya están equipados con esta tecnología de origen.
El endurecimiento de los estándares por parte de la IIHS busca reducir la tasa de mortalidad en accidentes viales. Las marcas que suelen cumplir con los más altos estándares de seguridad incluyen a Mazda, Honda, Subaru, Hyundai, Kia y Toyota, y es probable que estas sean las primeras en implementar las nuevas disposiciones.
En cuanto a la posible llegada de estas tecnologías a México, la situación es menos clara. La especificidad de la regulación en Estados Unidos y la falta de infraestructura adecuada, como señales de tránsito claras, dificultan la implementación de sistemas similares en el país. Aunque los coches con reconocimiento de señales de tránsito están comenzando a aparecer en las carreteras mexicanas, el contexto actual podría atrasar su adopción generalizada.


