Terminal Aérea, estación de la línea 5 que conecta con la terminal 1 del aeropuerto capitalino, no figura entre las paradas incluidas en los trabajos de mejora anunciados por el gobierno de la Ciudad de México de cara al Mundial 2026. La infraestructura presenta signos visibles de deterioro que afectan su operación y la experiencia de usuarios.
Se observan manchas de humedad en muros, salitre en techos y filtraciones que provocan goteras y salidas de agua por registros. Estos problemas, además de estéticos, indican riesgo de daño a la losa y a elementos estructurales por corrosión y debilitamiento de morteros y hormigón, lo que puede elevar los costos de reparación y requerir obras mayores si no se atienden a tiempo.
Hay piezas metálicas oxidadas y láminas sujetas con alambres para contener escurrimientos. La corrosión en elementos de soporte compromete la capacidad portante local y acelera la degradación de anclajes y estructuras auxiliares, con potencial impacto en la seguridad y en la vida útil de los componentes.
En el interior se reportan luminarias fuera de servicio y vidrios sucios que cubren murales, lo que reduce la iluminación y la visibilidad en andenes y áreas de circulación. La falta de iluminación aumenta riesgos operativos y reduce la percepción de seguridad de los pasajeros, además de afectar la funcionalidad de cámaras de vigilancia.
La estación Hangares, enlace con la terminal 2, muestra problemas similares: filtraciones y ausencia de elementos como el reloj de andenes. Estas fallas replicadas en ambas estaciones aeroportuarias pueden afectar la conectividad intermodal y la imagen del sistema ante turistas y usuarios frecuentes.
En contraste, otras estaciones como Bellas Artes (línea 8), Auditorio (línea 7) y Viaducto, Chabacano y San Antonio Abad (línea 2) sí han recibido trabajos de mejora recientemente. La selección parcial de estaciones para modernización sugiere una priorización que deja fuera nodos estratégicos de acceso al aeropuerto.
El gobierno local anunció un programa de mantenimiento mayor que contempla modernización de estaciones y 28 trenes, instalación de cámaras de seguridad y atención a vías, durmientes y cárcamos con más de 40 años. No obstante, Terminal Aérea parece excluida de la lista inicial, lo que genera inquietud sobre la capacidad del sistema para recibir un aumento de demanda durante el Mundial.
Tras las quejas, la administración del Metro solicitará al área de obras intervenir en Terminal Aérea. Desde una perspectiva técnica, la intervención prioritaria debería incluir inspección estructural, tratamiento de filtraciones y drenaje, renovación o protección contra corrosión de elementos metálicos, reposición de luminarias y limpieza/recuperación de cerramientos y acabados superficiales.
Impacto esperado si no se actúa: aumento del deterioro estructural, mayor costo de reparación diferida, incremento de riesgos operativos y de seguridad, y daño reputacional que puede reducir el uso de transporte público por parte de visitantes durante eventos de alta demanda. Atender estas deficiencias con mantenimiento preventivo y correctivo coordinado contribuye a la resiliencia operativa y a la eficiencia del servicio.


